Oficios para el recuerdo. El cestero. Fuentes Claras

Info

El trabajo del mimbre o “bimbre” en la zona del Jiloca gozó en el pasado de gran tradición, siendo uno de los trabajos más antiguos de la humanidad en lo que a aprovechamiento de los recursos naturales se refiere. Los viejos oficios, con sus últimos artesanos, cubrían las necesidades materiales de unas comunidades rurales muy vinculadas al territorio, al conocimiento del medio, de sus posibilidades prácticas,… La capacidad de observación y el aprendizaje continuo, almacenados en la memoria colectiva y transmitidos de generación en generación, llevaron a numerosos hombres y mujeres a dedicarse a estos menesteres hasta que los cambios sociales y económicos acabaron con siglos de tradición.

Uno de estos oficios, prácticamente ya perdidos en la zona del Jiloca, era el de cestero. Y una de las familias que lo practicó, con dedicación de al menos tres generaciones, fue la de los Gargallo de Fuentes Claras. La familia Gargallo conserva muchos recuerdos de aquellos tiempos, además de tener todavía las herramientas y cestos que se usaban antaño. Francisco es un hombre inquieto que quizá se anime a “transmitir” sus conocimientos a nuevas generaciones que así lo deseen…eso sería formidable. Ánimo Francisco.

Estos cestos se vendían en muchos pueblos de la contornada: Bello, Odón, Torralba, Tornos, Bañón, Rubielos de la Cérida,…. Francisco y sus hermanos iban con su padre, Joaquin Gargallo Gineva, el carro y el burro a vender, cada dos o tres semanas, por los pueblos. Joaquin se ataba unos cuantos cestos con una soga al hombro y se iba calle arriba, calle abajo, de casa en casa, mientras ellos esperaban junto al carro por si acudía alguien…

ÁREA DE DIRECCIÓN Y PRODUCCIÓN

Elaborado por el Centro de Estudios del Jiloca en noviembre de 2011.

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