Diferencia entre revisiones de «Música popular»
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Mientras los esquemas musicales más tradicionales permanecían como fundamentales en algunas áreas, nuevas formas de hacer y entender la música prosperaron incesantemente, adaptándose localmente y sirviendo de puente a las sucesivas tendencias. La flexibilidad del músico en estos aspectos quedó reflejada de manera elocuente en muchos lugares. | Mientras los esquemas musicales más tradicionales permanecían como fundamentales en algunas áreas, nuevas formas de hacer y entender la música prosperaron incesantemente, adaptándose localmente y sirviendo de puente a las sucesivas tendencias. La flexibilidad del músico en estos aspectos quedó reflejada de manera elocuente en muchos lugares. | ||
Los instrumentos musicales más utilizados dentro de la música tradicional han sido las [[dulzaina]]s, [[flauta de caña|flautas de caña]], [[acordeón|acordeones]], instrumentos de [[Instrumento de cuerda|cuerda]] y de [[Instrumento de percusión|percusión]]. | |||
Los trabajos de [[Lahiez]] han sido fundamentales para recuperar este bagaje musical, que ha sido continuado por grupos locales como [[Almutradín]], [[Valldragón]], [[Lobaparda]], etc. | |||
Revisión del 17:53 28 may 2016
Los pueblos del valle del Jiloca contrataban músicos para sus celebraciones festivas, amenizadas con variados tipos de música. En el mundo rural, el uso diversificado de la música originó un cierto reparto de las tareas musicales entre los intérpretes, que en buena medida se especializaron. Aunque todo se debe matizar, la llegada de la música moderna pronunció esa ramificación de estilos, ya iniciada mucho antes, y los cambios sociales sobrevenidos supusieron el abandono, en muchos casos, de repertorios y actos con música específicos, que fueron quedando anticuados.
Por sus características y su modo de funcionamiento, y por la existencia de unas tradiciones musicales, varias zonas de nuestras comarcas conservaron durante décadas formas de hacer música que eran herencia de siglos anteriores. El mundo de los gaiteros se definía más por su tipo de relación social que por sus repertorios o estilística. La mayor parte de estos músicos cambió de instrumentación y de repertorio cuantas veces hizo falta, ya fuera a lo largo de una dinastía de músicos o en una sola vida. En el espacio que nos ocupa, el caso de los gaiteros de Torralbilla y gaiteros de Lanzuela resulta paradigmático.
Mientras los esquemas musicales más tradicionales permanecían como fundamentales en algunas áreas, nuevas formas de hacer y entender la música prosperaron incesantemente, adaptándose localmente y sirviendo de puente a las sucesivas tendencias. La flexibilidad del músico en estos aspectos quedó reflejada de manera elocuente en muchos lugares.
Los instrumentos musicales más utilizados dentro de la música tradicional han sido las dulzainas, flautas de caña, acordeones, instrumentos de cuerda y de percusión.
Los trabajos de Lahiez han sido fundamentales para recuperar este bagaje musical, que ha sido continuado por grupos locales como Almutradín, Valldragón, Lobaparda, etc.
Bandas de música
Las bandas de música de Encinacorba y Cimballa, como ejemplos más representativos, resultaron muy importantes para los pueblos de nuestra zona, al ser capaces de presentarse en los lugares más apartados y plantear una nueva relación entre el músico y la sociedad, e incluso una suerte de autonomía del individuo músico frente a la entidad (la Banda, habitualmente). En muchos casos era cuestión de prestigio contratar una banda musical al completo.
Las poblaciones mayores pudieron constituir pronto las suyas, pero las de menores recursos tendían a contratar grupos más reducidos de músicos, que podían cubrir tanto los repertorios más solemnes como los más lúdicos. Es en este escenario, aún recordado, en el que varios grupos de músicos establecieron sus recorridos (anuales o estacionales) y sus requerimientos, dejando muy pocas localidades fuera de su alcance, y llevando consigo tradiciones musicales y nuevas tendencias de un lugar a otro.
Conviene resaltar los distintos focos musicales que han funcionado en estos territorios. Por una parte tenemos los pueblos del valle del Jiloca, que incluyen las mayores poblaciones y han presentado siempre una tradición en las bandas de música y cierta competencia entre sus distintas formaciones musicales. A estos pueblos deberíamos añadir otros más pequeños que crearon bandas a partir de la influencia de algunos vecinos músicos:
Los gaiteros
Por otra, una serie de localidades de las zonas periféricas, cuya importancia musical ligada a los grupos de gaiteros resulta digna de destacar. Como es lógico, en unos lugares se cultivaron más unos estilos que otros, o dominó un tipo de instrumentación más concreto, o fue distinta la duración del período en el que las agrupaciones musicales locales tuvieron vigencia:
- La familia de los Valentines y, especialmente, Julio Valentín, de Bello.
- Los gaiteros de Torralbilla y los gaiteros de Lanzuela, especialmente el trio formado por Félix Sabirón, Emiliano Sabirón y Santiago Calvo.
- Los gaiteros de Cutanda, Miguel Serrano Martín y Tomás Esteban Fabra.
- Los gaiteros de Torrijo, conocidos como Lalo y Roque.
- Lamberto Funes, «el Ciego de Mainar» y su vecino El Chato.
- Pedro Garay Tajada, de Daroca y su compañero José Martínez Villarmín "El Puchericos" de Villafeliche.
Orquestas y charangas
La influencia de la música de banda y la difusión de los modernos instrumentos de viento, con el proceso de evolución y cambio de los repertorios musicales, dio origen a la aparición de una serie de tipos de grupos musicales. En un principio, la mayoría estaban compuestos por miembros de las bandas (Encinacorba, Cimballa, Calamocha), que se subdividían y atendían las distintas demandas musicales. Con posterioridad surgieron un buen número de orquestas, en las que se integraban tanto los músicos mayores como los jóvenes, adaptando los repertorios constantemente a las nuevas tendencias. Más tarde fueron llegando instrumentos electrónicos y formas avanzadas de amplificación, en lo que supuso una nueva revolución.
Entre las orquestas que surgieron destacan las siguientes:Monterrey Jazz`s de Fuentes Claras, Cuarta Planta en Calamocha, Salvador Álvarez de Báguena, etc.
Archivo musical del Jiloca
La historia oral de la música popular nos aporta datos que alcanzan hasta las postrimerías del siglo XIX. En base a esta memoria se puede reconstruir un mapa musical de la zona estudiada, que muestra varios focos de señalada actividad, dentro de una red musical bien interrelacionada. En el pasado, prácticamente todas las poblaciones de tuvieron algún tipo de vida musical más allá del ámbito personal o familiar; esto es, la música del pueblo y en vivo, como recurso social, fue un factor de importancia. A finales del siglo XIX, en las tierras del Jiloca existía una intensa actividad musical. Rondallas, bandas de música y grupos de gaiteros reunían un buen número de instrumentistas, que se complementaba con la presencia en el territorio de buenos joteros, y una afición reseñable al canto entre el pueblo en general.
En el año 1987 la Asociación ADRI comenzó a recopilar la música tradicional y popular de las comarcas del Jiloca y Campo de Daroca, acogió los materiales aportados por el grupo musical Lahiez, así como de las que bajo la dirección de José Palomar realizaron los alumnos del I. B. Valle del Jiloca de Calamocha en 1988. Además incorpora diferentes documentos, como revistas, folletos, cuadernos, partituras manuscritas o fotografías. Esta aportación fue el inicio del Archivo de Música Tradicional y Popular, que recientemente se ha presentado en formato digital y en Internet.
Bibliografía
- Arnaudas Larrode, Miguel (1927): Colección de Cantos Populares de la Provincia de Teruel.
- Mingote, Angel: El Cancionero Musical de la Provincia de Zaragoza
- Carbó Lomba, Manuel: “La música del pueblo de Loscos”, Oriche, 23 (enero 1997), pp. 7-9.
- Crespo Vicente, Pascual (1992): ``Tiento a la música popular en el campo de Bello.´´. Calamocha, Cuadernos del baile San Roque, 05, pág. 009-027 [Texto completo]
- Lahiez: La música tradicional en las tierras del Jiloca y Gallocanta: Cancionero. ADRI, Calamocha (Teruel), 2001.
- Lahiez: La música tradicional en las tierras del Jiloca, Gallocanta y Alto Huerva: Segundo Cancionero. ADRI, Calamocha (Teruel), 2008.
- Samaniego Moreno, Julián (2001): "La música popular en Torrijo del Campo", Cuadernos del baile de San Roque, 21, pág. 53-84 Texto completo