Diferencia entre revisiones de «Azul, José»
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José Azul (pseudónimo de José Ángel López Martín) es un escultor de Burbáguena, nacido en Teruel en 1967. Azul es uno de los nuevos herreros forjadores aragoneses formados en torno a la fragua de Poleñino (Huesca). | José Azul (pseudónimo de José Ángel López Martín) es un escultor de [[Burbáguena]], nacido en Teruel en 1967. Azul es uno de los nuevos herreros forjadores aragoneses formados en torno a la fragua de Poleñino (Huesca). | ||
Trabaja el hierro, recuperando herramientas antiguas para crear criaturas imaginarias, aunque en sus obras combina también otros materiales: la piedra, la chapa, la madera, el hueso… y otros diversos materiales de desecho. | Trabaja el hierro, recuperando herramientas antiguas para crear criaturas imaginarias, aunque en sus obras combina también otros materiales: la piedra, la chapa, la madera, el hueso… y otros diversos materiales de desecho. | ||
Revisión del 14:50 23 feb 2015
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José Azul (pseudónimo de José Ángel López Martín) es un escultor de Burbáguena, nacido en Teruel en 1967. Azul es uno de los nuevos herreros forjadores aragoneses formados en torno a la fragua de Poleñino (Huesca).
Trabaja el hierro, recuperando herramientas antiguas para crear criaturas imaginarias, aunque en sus obras combina también otros materiales: la piedra, la chapa, la madera, el hueso… y otros diversos materiales de desecho.
José Azul no tenía raíces en la forja. De niño cogía las grandes tijeras de albardero de su padre, en Burbáguena, y las blandía por el aire como si fuera un pájaro de fauces amenazadoras. Desde muy pronto se dio cuenta que montones de herramientas del campo estaban basadas en diseños del mundo animal…. "en las herramientas hay un animal".
Tras una etapa con un negocio hostelero en Zaragoza, tuvo la oportunidad de conocer un taller de forja artístico en Poleñino (Huesca). Allí fue acercándose a los materiales y técnicas, dominando el oficio de soldar y limar el hierro, manejar el soplete, meter la radial … Poco a poco nota que las chispas, el hierro caliente y las formas que adopta el metal cuando se le trata con cariño y firmeza son lo que realmente motivan su vida.
Paralelo a esta forma de ganarse la vida y como persona inquieta que es, ve como muchos de los materiales que aparentemente están en desuso, ocupando espacios y sobre todo llevados al olvido, pueden formar parte de sus composiciones hasta ahora sólo expuestas en su mundo interior. Piezas que cobran vida a través de la compleja combinación de elementos metálicos que uno por uno quizá no dejasen de ser un recuerdo de lo que fueron, pero que gracias a un minucioso trabajo de fragua, repiqueteo de martillo y uniones múltiples consiguen impactar en el visitante transportándolo a un mundo onírico llenos de sensaciones hasta ahora difíciles de percibir. José construyó "primero una tortuga, luego el avetoro, el camaleón, un gato y no sé qué más cosas". Los hierros desechados en la fragua le llevaron a crear un zoo imaginario: de un pico de la vía del tren cortado por la mitad sacaba dos cuernos y con la parte plana conseguía la cara. Un día regresó a la vieja caseta familiar cerrada durante años y se encontró un tesoro de chatarra con la que seguir jugando. El tornillo de empalme de dos piezas sirve de ojo. Un alicate puede ser una lagartija o una iguana. La cabeza de una cabra imaginada funciona con las patas de un pollo. A partir de hierros macizos "calentarlos, martillearlos, marcarlos, ir trabajando...", José Azul inventaba sus seres. Buscando en la soledad del taller incorporó otros materiales: "Una quijada de jabalí se puede convertir en una oveja". Maderas de desecho, tablones llenos de grasa, ruedas de grada de los aladros mecánicos, bombillas alargadas a las que enroscaba alambres para configurar insectos.
Este turolense está afincado en Burbáguena, donde tiene su taller de forja ("El Tallerico"), pero también saca sus esculturas a la calle y a las plazas, llenando, cada vez más, de imaginación y realismo nuestros espacios públicos. Numerosas son las obras del artista que pueden contemplarse en diferentes lugares de la geografía aragonesa: Burbáguena, Calamocha, Báguena, un tractor-hormiga en Sádaba(Zaragoza) , dos peces y una araña, fabricada con una tostadora de almendras gigante en Utebo, una tortuga en Albero Bajo, una flor en Poleñino y otra en Gallocanta, una obra sumergida en el pantano de Lechago; fuera de Aragón, encontramos obra en Bilbao.
Ha expuesto en numerosas ciudades y pueblos de Aragón, País Vasco,... y participado en varias de las ediciones del Certamen de Artes Plásticas José Lapayese, que organiza el Centro de Estudios del Jiloca. En el año 2013 esta entidad, como organizadora de la Fiesta del Chopo Cabecero, encargó a José Azul la escultura-premio "Amigo del Chopo Cabecero".
Desde 2012 posee un taller de forja portátil con el que realiza talleres, demostraciones y exhibiciones en numerosas localidades del Jiloca y alrededores.
Otros materiales
Bibliografía
