Menta de caballo
La menta de caballo (Mentha longifolia) es la más común en la cordillera Ibérica. Es una hierba que tiene las hojas muy pelosas, lo que le da un aspecto blanquecino en su conjunto. Bajo tierra tiene unos tallos subterráneos (rizomas) de los que brotan los aéreos, también cubiertos de pelillos. Sus flores son lilas o rosas.
Las mentas son unas plantas herbáceas y perennes que, por lo general, viven sobre suelos húmedos en junqueras y herbazales algo alterados. Tienen un aroma muy agradable e inconfundible. Sus hojas son grandes y están opuestas entre sí; las flores tienen un cáliz en forma de tubo o campana, cuatro estambres y se agrupan densamente en inflorescencias con forma de espiga.
Es una planta con propiedades medicinales ya que es eficaz frente a algunas enfermedades infecciosas y también resulta beneficiosa para la digestión.
Si se observa con atención una menta es muy probable que encuentres una especie de escarabajo de color verde y brillo metálico. Pertenece a la familia de los Crisomélidos (como el de la patata), llamados también escarabajos de las hojas ya que de ellas se alimentan. Es fácil encontrar hojas recortadas si sobre la planta hay alguno de estos escarabajos.
El macho es de un tamaño algo menor que la hembra. En esta época del año están en pleno apareamiento. Tras la cópula, la hembra pondrá los huevos de los que nacerán las larvas, también comedoras de hoja de menta.
Es interesante pensar que la especialización ha llevado a ciertos animales a depender completamente de una planta determinada. Tiene sus riesgos, si esta desaperece, el insecto también lo hará.
Otras web
- Diario de un paisaje, página web elaborada por los alumnos del Instituto de Educación Secundaria Valle del Jiloca.
- Wikipedia
