Sociedad de Trabajadores de la Tierra
La actividad de la Unión General de Trabajadores en España se había centrado, desde su fundación, en los núcleos urbanos e industriales y su penetración en el mundo agrario, en pequeños municipios, había sido prácticamente nula. Fue a partir de la II República cuando se desarrolla el asociacionismo obrero de clase en el campo y cuando se produce una movilización real de los trabajadores del campo formando sindicatos de clase frente a los confesionales o católicos que ya llevaban unos años funcionando.
Por lo que respecta a la comarca, la primera Sociedad de Trabajadores de la Tierra (STT), adherida a la UGT, que se fundó fue la de Burbáguena en 1930. En el en el Congreso extraordinario de diciembre de 1931 de la Federación Provincial de sociedades adheridas a la UGT figuraban 8 organizaciones obreras en la comarca (Fuentes Claras, Cutanda, Olalla, Ojos Negros, Burbáguena, Luco de Jiloca y Ojos Negros, incluida la Agrupación Socialista). A lo largo de 1932 y 1933 se produjo un incremento de sociedades obreras llegando hasta 22 (posiblemente existieran más) que son las que nosotros hemos reflejado en el cuadro y en las que se integraron jornaleros, pequeños e ínfimos propietarios que pasaron a tener protagonismo en la vida municipal de los pueblos y a nivel provincial.
Destacaremos a las siguientes agrupaciones:
- Sociedad de Trabajadores de la Tierra (Luco de Jiloca)
- Sociedad de Trabajadores de la Tierra (Burbáguena)
- Sociedad de Trabajadores de la Tierra (Cutanda)
- Sociedad de Trabajadores de la Tierra (Calamocha)
También creció el número de afiliados pues aunque no poseemos datos completos, podemos ofrecer una aproximación: Si en diciembre de 1931 el número aproximado de socios estaba alrededor de 750, a finales de 1933 este número se habría duplicado prácticamente alcanzando una cifra de alrededor de 1.500 militantes en toda la comarca.
A la relación de organizaciones obreras del cuadro XXIV habría que añadir las dos secciones que funcionaban en el CRRS de Monreal del Campo: la de Artes y Oficios y la de Trabajadores de la Tierra aunque ambas no estaban vinculadas a la UGT sino que mantenían su independencia. Otro tanto ocurriría con el CRRS de Luco de Jiloca que aparecía en el Censo Social del Ministerio pero no era un sindicato.
A los pocos días de la huelga de FNTT, en 1934, pese a la situación en que quedaron los sindicatos del campo, se celebró en Teruel un Congreso extraordinario de la Federación Provincial de Teruel a la que asistieron los representantes, entre otros, de Lagueruela, Lechago, Cutanda, Bádenas, Santa Eulalia, Villarquemado, Olalla, Bello, Luco de Jiloca y manifestaron su adhesión Santa Cruz de Noguera y Mezquita de Loscos.
A partir de finales de 1933, tras las elecciones de noviembre, en la provincia de Teruel como en el resto de España se produjo un proceso de radicalización de las organizaciones ugetistas que se puede seguir a través de los titulares del semanario socialista turolense ¡Adelante! En el congreso nacional de UGT de enero de 1934 se impusieron las tesis revolucionarias dentro del sindicato que supusieron la dimisión del comité ejecutivo de tendencia moderada, encabezado por Julián Besteiro.
Bibliografía
- Aldecoa Calvo, José Serafín (2010): Entre el hambre de tierra y el despertar social: La II República en tierras del Jiloca. Calamocha, Centro de Estudios del Jiloca.