La visión del Jiloca a través de sus moradores. El semanario Jiloca publicado en el diario Lucha de Teruel (1956-1959) / José María de Jaime Lorén

Religiosidad

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1956

Ya en el primer número se menciona la preceptiva visita que hizo el obispo de Teruel Fr. León Villuendas al integrarse recientemente en este obispado en arciprestazgo de Calamocha. Pocas semanas después, bajo el seudónimo “Feliz”, el que parece ser el párroco de Calamocha Mosén Amado Fleta da también la bienvenida al Obispo[1] y se editorializa sobre su modestia y humildad.

En la entrevista que se hace a Mosén Amado como párroco de Calamocha, recordará que lleva ya doce años y que antes estuvo en Belchite y Aliaga, que el arciprestazgo contaba con 39 parroquias de las que 10 pasaron al de Monreal del Campo al crearse este. Pero lo más interesante cuando trata de la situación religiosa y social de la localidad:

“En general se conserva en buen estado religioso y moral. Lo más lamentable en este aspecto es la profanación de los días santos y la blasfemia que, aunque esporádicamente, también resuena en esta comarca […] Por lo que respecta a Calamocha no hay paro obrero, y los salarios y jornales devengados se van aproximando, aunque lentamente, al nivel deseable. En lo social el problema más acuciante es el de la vivienda, porque para una vida moral, higiénica y alegre, se precisan casas decorosas, proporcionadas a la dignidad de la persona humana. Sería urgente la construcción de un grupo de cincuenta o cien viviendas, que serían ocupadas rápidamente. En cuanto a la emigración del labrador a las grandes ciudades, aquí apenas existe”[2].

Llegado el momento de partir para cumplir el preceptivo Servicio militar, el coadjutor de la parroquia Mosén Feliciano ofrece una serie de consejos para abordar adecuada y cristianamente esta nueva forma de vida, consciente que para muchos “quintos” es la primera salida importante del ámbito familiar, así como un repaso a todo lo relativo al amor y a la juventud[3].

Llega la Semana Santa al Jiloca y vemos que:

“Calamocha, precisamente, no es ejemplo de estas celebraciones externas, como las procesiones, pero también en este aspecto se va superando. Ha iniciado la fundación de alguna cofradía que da belleza a estas procesiones de Semana Santa. Como modelo de estas puede presentarse a la cofradía del Santo Ecce Homo, cuyos cofrades vestidos de túnica blanca y cíngulo rojo dan esplendor a la procesión.

A los cantos lúgubres del Miserere, añádense los roncos gemidos de la banda de tambores organizada por el Frente de Juventudes”[4].

Cuando se repasan las celebraciones semanasantistas pasadas, se destacaba la presencia de “niños vestidos de hebreos” en la procesión del Domingo de Ramos, la multitudinaria asistencia a la misa y a la adoración de la Hora Santa del Jueves, lo mismo que a la procesión del Santo Entierro y de la Soledad del Viernes o la Vigilia Pascual del Sábado. Días de “profunda religiosidad” rodeada en sus procesiones por el atronar de los tambores y la algarabía de la armónica del campeón de Cataluña Juan Ortego[5].

Bonita la reseña que llega desde Monreal relativa a la primera misa del P. Andrés Allueva Plumed, formado en el Seminario metropolitano de Zaragoza y en la Universidad Pontificia de Salamanca. Momento emocionante ante sus paisanos y de los estandartes de las Hijas de María y del Corazón de Jesús. Hubo luego besamanos, almuerzo en la intimidad y por la tarde un homenaje de las niñas de las Escuelas Nacionales con ofrenda de flores, recitales, cuadros plásticos y representación del Divino Impaciente de Pemán[6].

Cumplida la comunión pascual para quienes pueden acudir a la iglesia a hacerlo, para quienes están impedidos en su domicilio por la enfermedad en la mañana del domingo de Cuasimodo tienen la oportunidad de recibir la sagrada Hostia en los “Comulgares”, cuando el sacerdote la lleva en fervorosa procesión hasta sus casas por las calles engalanadas al efecto. Allí esperan a Cristo generalmente ancianos rodeados de flores y de las mejores galas de la casa[7].

Un extenso artículo laudatorio dedicaba a finales de abril José Antonio Usero al párroco de Bello D. Sigfredo Roche, tanto por sus virtudes cristianas como por su empeño en remozar la iglesia parroquial.

Con algo más de 400 habitantes, Torrecilla del Rebollar era el primer destino para el joven sacerdote D. Joaquín Soro Gracia de 25 años. Se trata de un pueblo agrícola mayoritariamente de propietarios de condición bastante humilde, que debían abordar la restauración de su iglesia parroquial que amenazaba derrumbarse desde 1948. Iniciadas las obras por su antecesor D. Leopoldo Alastrué Coll, se tuvo que tirar la cúpula y levantar otra nueva con fuertes muros de contención, también se instalaron 50 bancos nuevos, dos confesonarios, dos comulgatorios, seis imágenes y el altar de Santa Lucía. Destacaba la colaboración de los vecinos del pueblo que “han echado más de mil jornales de prestación personal; hasta las mujeres han trabajado acarreando agua, que estos buenos vecinos han puesto a disposición de las obras caballerías, carros, etc.” Ha formado asimismo “un coro bastante aceptable” y ha extendido la “piadosa práctica del Rosario de la Aurora”[8].

El 15 de julio siguiente se celebraba la conclusión de las obras y la consolidación del edificio de la iglesia parroquial de Torrecilla del Rebollar, con la asistencia de las autoridades políticas y civiles de la provincia. Se recordaba que en 1948 se acusó el mal estado del tejado y las grietas de las bóvedas laterales que desplazaban las columnas y amenazaban de hundimiento el edificio. La víspera de San Cristóbal de ese mismo año cayó el rosetón que remataba la cúpula, el 25 de agosto se cerraba a culto el templo con excepción del altar más próximo a la entrada. “El apuntalamiento resulta casi más costoso que la restauración desde los cimientos y, además, lo impiden las casas vecinas”. Se hace un llamamiento a todos los vecinos y amigos. La primera medida consistió en construir dos gruesas paredes desde el suelo a las bóvedas para asegurar el edificio. Faltaba ahora adecentar el interior del templo, cosa que se hizo en los años siguientes para culminar en 1956[9].

Diversas celebraciones religiosas tuvieron lugar en Calamocha durante el mes de mayo. Nada menos que 54 niños tomaron la comunión en Calamocha, por la tarde procesionaron llevando ellos mismos las dos únicas andas que salieron. Para el día 15 la cofradía de San Isidro Labrador y la Hermandad de Labradores de Calamocha programaba los actos en honor a su patrón con misa a cargo de mosén Feliciano, la típica ofrenda de frutos y procesión con la interpretación del Himno del Campo por la banda de Maluenda[10]. Antes tuvo lugar la romería a la ermita de Santa Bárbara con procesión de la nueva imagen recientemente adquirida por los cofrades, “unos sobre briosos corceles, otros sobre carrozas hábilmente engalanadas”. Al atardecer los que no han podido subir al cerro esperan la llegada de los romeros a la entrada de la villa. También el día 9 del mismo mes la cofradía de San Gregorio formada por jóvenes celebró a su patrón[11], y el 18 siguiente Los Curitas de El Poyo hicieron su preceptiva visita anual al Santo Cristo de Calamocha.

La reseña de la fiesta de San Isidro destacaba al coro de la Banda de música de Maluenda que bajo la dirección de Felipe de la Flor cantó la Misa de Perossi Te Deum Laudamus, así como el sermón de mosén Feliciano Nuez dedicado al Santo y a la “imponente asamblea de obreros católicos en la metrópoli lombarda para celebrar el Primero de mayo Internacional Cristiano”, bajo el lema “Obreros de todo el mundo uníos en Cristo” y glosando la doctrina social de Pío XII. A continuación tuvo lugar la procesión con la imagen de San Isidro acompañada de las demás cofradías, con una ofrenda de frutos en un altar improvisado por la Sección Femenina mientras sonaba el Himno del Campo[12].

También Torralba de los Sisones celebraba el 21 de mayo a su patrona Santa Quiteria. Como todos años, la víspera los Hermanos de la Sangre de Cristo celebraban el 450 aniversario de su fundación en memoria de los doce fundadores que constituyeron la cofradía de Santa Quiteria representados simbólicamente en el acto por doce cirios. El día siguiente hubo pasacalle a cargo de la música de Odón, Rosario de la Aurora y misa solemne a cargo del párroco mosén Emilio Bujeda y procesión solemne con un arco preparado al efecto de flores artificiales[13].

De la reseña de la festividad del Corpus Christi se destacaba en la procesión la presencia de las peanas de las cofradías, los niños de la primera comunión, banderas de las diferentes ramas de Acción Católica, las banderas de los Jueves Eucarísticos y de la Adoración Nocturna, con la presencia de un altar en la plaza de España adornado de flores naturales donde se detuvo el cortejo para entonar en Tantum ergo.

Ante el deterioro de grietas y goteras que presentaba la ermita del Santo Cristo de Calamocha, en junio un devoto reclamaba el apoyo de todos los feligreses para apoyar la iniciativa del párroco de realizar las reformas necesarias para evitar la ruina del edificio. Unas semanas después empezaban a salir las listas de los donantes que debían alcanzar las 17.000 p. necesarias para las obras. En cabeza figuraban el párroco y el coadjutor con 100 y 75 p. respectivamente.

Son tiempos religiosos y Navarrete aprovecha para restaurar el Calvario parroquial que se reinauguró con la celebración del Vía Crucis el día de Viernes Santo.

El 6 de junio cantaba su primera misa D. Gumersindo Tomás Sánchez, en la iglesia de su pueblo Luco de Jiloca. Hubo primero Rosario de la Aurora, misa de Comunión y bandeo de campanas anunciando la misa solemne en la que actuaron como padrinos el párroco del pueblo e hijo de Calamocha D. Manuel Villalta, el párroco de esta villa D. Amado Fleta, además de los seglares Pablo Ros y Visitación Berrueco de Ros. Por entonces asimismo celebraban sus primeras misas los hermanos Hospitalarios Fr. Heriberto Angosto Aragó de Torrijo del Campo con la intervención de Fr. Narciso García Garcés, natural de Ojos Negros y presidente de la Sociedad Mariológica Española, y Fr. Manuel Marco Checa en Caminreal.

Pocos días después cantaba su primera misa en Torrecilla del Rebollar D. Emilio Quílez Justo y celebraba sus Bodas de Oro sacerdotales el P. José Beltrán, escolapio nacido en Olalla, escritor y poeta, además de excelente profesor que ejercía en el colegio de Daroca.

El Consejo diocesano de la Adoración Nocturna acordó que la Vigilia de las Espigas a celebrar en junio se hiciese el Caminreal como premio al “sacrificio enorme de cinco adoradores nocturnos que, no temiendo al frío ni al cansancio, se trasladan a celebrar todas las vigilas al centro de Calamocha”. La ceremonia comenzaba a las 10’30 y continuaba el resto de la noche con turnos de vela para terminar al amanecer con una misa solemne y la bendición de los campos[14]. Así se hizo con la correspondiente procesión en la que figuraban las banderas de la Adoración Nocturna de Soria, Calamocha y Teruel.

Sobre la procesión y el Baile de San Roque se extiende en agosto José María Salas y contra la blasfemia lo hará también Germán Reguillo.

Durante el mes de agosto las monjas de Calamocha festejaron a la Beata Beatriz de Silva, el coro parroquial dirigido por Rosario Romances intervino en las misas de las fiestas y en Caminreal se despedía de la parroquia D. Francisco Guarinos.

Por fin el 3 de septiembre tendría lugar en Monreal del Campo la inauguración de una Tómbola de Caridad organizada por la parroquia, donde se sortearían los premios que había ofrecido el comercio y la industria de la localidad. La insistencia del párroco D. Pascual Marquina que era natural de Calamocha y de la Acción Católica local permitió este logro con el que se quería ayudar a las familias más necesitadas. Los premios eran bastante prácticos (mantelerías, baterías de cocina, vajillería, planchas, aparatos eléctricos, etc.) y en los boletos no premiados aparecían jotas como: “A todos les de la suerte / la Tómbola de Monreal, / a Torrijo, Villafranca, / Ojos Negros, Caminreal”, aunque “también hay en ellas una cariñosa alusión a Calamocha”[15].

Derribadas para su fundición después de veinte años sin sonar, se anunciaba a mediados de septiembre la instalación de las nuevas campanas de Monreal del Campo.

En la tarde del 4 de septiembre hacía su entrada en Caminreal el nuevo párroco D. Jesús Sabio Adame que llegaba procedente de Bañón acompañado de las autoridades de este pueblo y de sus familiares. Hasta el límite del término se acercaron las autoridades de Caminreal para llevarle el saludo, sumisión y respeto de sus nuevos feligreses que lo esperaban en el pueblo junto a los niños de las escuelas “con sus banderitas de vivos colores”, el párroco cesante D. Francisco Guarinos Franco (que volvía a Murero, su pueblo natal), los de varios pueblos vecinos junto a algunos seminaristas que dirigían el coro. Tras acceder mosén Jesús al templo parroquial, hubo exposición del Santísimo, Reserva y, al pie del altar, dirigió unas emotivas palabras a sus nuevos feligreses antes de entonar el canto de la Salve con el que terminó la ceremonia religiosa. A continuación, el nuevo párroco obsequió a los presentes a un vino español[16].

Con frecuencia han acudido siempre a la ermita de la Virgen de Pelarda y del Mar romerías organizadas en Olalla, Cutanda, Barrachina, Godos, Nueros, Torrecilla del Rebollar, Allueva, Collados, Valverde, Lechago y Navarrete del Río. A veces de forma aislada en días señalados, a veces comunitariamente como la preceptiva que se celebra siempre el domingo posterior a la festividad de la Virgen o en épocas de sequía o de pestes. Pero sin duda ninguna como la celebrada el año 1939 por haber librado a todos los pueblos de la Cofradía de Pelarda “de su caída en poder de las fuerzas rojas, durante el Glorioso Movimiento Nacional, a pesar de haberse acercado por la parte de Portalrubio, Vivel del Río, Segura de Baños y Rudilla”. Temerosas las autoridades de Olalla de que la imagen de la Virgen de Pelarda “fuera profanada por los rojos en cualquier avance o incursión nocturna, por la parte de Rudilla, o incendiada la ermita de Pelarda, como lo fue la de la Virgen de Herrera y otras próximas a la de Pelarda, convinieron ponerla a salvo llevándola a la iglesia parroquial de Olalla, en la que se veneró durante la Cruzada”. Fue entonces, concluida la guerra, cuando a iniciativa del cura de Olalla D. Elías Traíd y con la colaboración del alcalde Pedro Gimeno, se convocó a los alcaldes y sacerdotes de los pueblos de la Cofradía de Pelarda para organizar la peregrinación que debía devolver la imagen de la Virgen a su ermita. En el día señalado se concentraron en la plaza de Olalla sus fieles junto a los de Cutanda, Navarrete del Río, Lechago, Valverde y Collados. La imagen salió de la iglesia de Olalla a hombros de su Ayuntamiento e inició entre cánticos el ascenso a la ermita pues fueron acompañados por una banda de música de 17 números. En su explanada esperaban los vecinos de Barrachina, Nueros, Godos, Torrecilla del Rebollar y Allueva, que aclamaron la imagen en cuanto hizo aparición. La entrada al santuario la hizo también a hombros del Ayuntamiento de Olalla seguido de sus vecinos, “por haber sido este pueblo el que con mayor cantidad contribuyó en la suscripción abierta para costear los gastos de la fiesta. En segundo orden entró en la ermita el pueblo de Godos que le seguía en orden de aportación en metálico para dichos gastos”. Dado el inmenso gentío la misa se celebró al aire libre y la oración sagrada, “nunca superada en los anales de la Historia de Pelarda”, corrió a cargo del canónigo de Zaragoza D. Leopoldo Bayo[17].

A primeros de septiembre se celebraba en Bello un sencillo homenaje a la memoria de dos de sus hijos más preclaros con sendas lápidas colocadas en sus casas natales, se trata del cardenal y secretario de Estado D. Juan Francisco Marco y Catalán y del director espiritual del seminario de Zaragoza D. Andrés Vicente Lizama. El acto incluyó una solemne misa pontificial con presencia del obispo de Teruel Fr. León Villuendas y del canónigo antes citado D. Leopoldo Bayo que pronunció el sermón.

También la iglesia de Godos va a ver mejorado su aspecto a instancias del párroco con un embaldosado del piso, pintura e instalación de la luz eléctrica.

El antiguo coadjutor de Calamocha mosén Juan Sanz Recio, ahora capellán de la Armada, visitó la villa durante unas horas.

Comienza en octubre un nuevo curso escolar y se celebra el primer aniversario de la fundación de la Adoración nocturna de Calamocha con unos Ejercicios espirituales, extendiendo la adoración a los niños o “Tarsicios”. Por su parte la Sección Femenina organizaba un ciclo de conferencias sobre “Hogar y familia”.

Mientras tanto concluían las obras de adecentamiento de la iglesia de Villar del Salz con renovación de bancos, altares, pavimentos, sagrario, confesonario y otros detalles. Todo estaba dispuesto para su inauguración el 21 de octubre.

Y es que el estado de la iglesia había llegado a un punto que el mismo campanario amenazaba caerse. Cuanto todavía el arciprestazgo pertenecía al arzobispado de Zaragoza, en una de las visitas pastorales el prelado avisó que la cruz que coronaba el edificio se había caído ya, “y si la cruz es la señal del cristiano …” Recién llegado mosén Arcadio Valero, dos años atrás, acometió el proyecto y las obras. Todo el pueblo se volcó en las mismas, se repartieron las tareas por familias. En pleno trabajo de recolección de cereales los hombres, cansados del campo, todavía marchaban a la iglesia para adelantar la tarea que tenían encomendada. Especialmente importante fue la ayuda económica de los hijos del pueblo que vivían fuera, así como la empresa “Sierra Menera” que cedió gratuitamente maquinaria, materiales y jornales de técnicos.

Era precisa una reparación total de la iglesia, renovar los tejados y la torre, la entrada y el atrio, bancos nuevos, se rascaron las paredes para sacar a la luz la piedra oculta por capas de yeso, se pintaron otras, se pavimentó el suelo, se puso instalación eléctrica, se limpiaron altares, los cuadros del altar mayor y de los retablos, se estrenó sagrario, ropas litúrgicas, dos confesonarios, juegos de candeleros, vía crucis y otros muchos detalles. En fin, todo un ejemplo de auténtica solidaridad cristiana[18].

Entre los actos litúrgicos programados para la fiesta figuraban Triduo de preparación, Exposición del Santísimo, Rosario, pláticas piadosas de sacerdotes de la zona entre las que destacamos a mosén Salustiano Escorihuela que entonces estaba en Ojos Negros, Despertadores, Rosario de la Aurora, etc.

En la reseña de los actos publicada en el Jiloca siguiente se dice que: “El pueblo entero aparecía engalanado. Profusión de colgaduras; numerosos arcos triunfales con alusivos letreros” y disparo de bombas reales anunció la llegada de los visitantes: obispo y canónigos de Teruel, gobernador civil y otras autoridades, D. Antonio el ingeniero y los directivos de “Sierra Menera”. Dos niños vestidos con el traje regional entregaron obsequios, otra niña leyó el saludo de bienvenida a todos, siguió rasgueo de guitarras y bandurrias con jotas alusivas al acto. Bendición de la iglesia, sermón del antiguo párroco de Villar D. Salvador Valiente, comida de hermandad en la Escuela con concierto final de jotas, brindis y alocuciones.

Tal como ya se había anunciado, en la festividad de Cristo Rey del 27 y 28 de octubre tuvo lugar la conmemoración del primer aniversario de la fundación de la Adoración Nocturna de Calamocha y la constitución de la sección de Tarsicios de Jesús Sacramentado. En la solemnidad de la misa solemne se bendijo la bandera que fue jurada por los niños en la tarde, con imposición de distintivos, establecimiento de turnos de guardia y procesión final por las calles.

Un año más la Hermandad de Santa Bárbara festejó en diciembre a su patrona con misa solemne y procesión llevando la peana los cofrades, amenizado todo con una banda de música traída de fuera. Por la tarde el comercio cerró sus puertas.

La antigua cofradía de Santa Lucía de Monreal del Campo celebró a su patrona con los actos religiosos de costumbre, seguidos de una comida de hermandad. En la misma el mayordomo e industrial Miguel Monzón hizo entrega del estandarte al que lo será el año siguiente el comerciante Domingo Clemente. Hubo también una fiesta folclórica retransmitida por la emisora de radio que los Hermanos de las Escuelas Cristianas tienen instalada en el colegio[19].

 

1957

Entre 25 y 30 años hacía que no se organizaba en Pozuel del Campo una cabalgata de Reyes Magos. Este año, y organizada por un grupo de seminaristas del pueblo, salieron en la noche del 5 de enero Melchor, Gaspar y Baltasar con sus atavíos orientales, acompañados de sus pajes y de un nutrido grupo de cantores con una orquesta formada por tambor, platillos, rabeles y almireces bajo la dirección de un músico acompañado del guitarrista comarcal Prudencio García y del tamborilero Francisco Marco[20].

Ante el evidente deterioro que presentaba la ermita de San Roque de Calamocha, Germán Reguillo llamaba la atención en febrero para que las autoridades civiles, eclesiásticas y el pueblo en general abordaran los arreglos, tal como se había hecho meses atrás con la ermita del Santo Cristo.

Coincidiendo con el final de los samblases en Caminreal tuvo lugar un emotivo acto religioso con motivo de la marcha de los quintos a sus destinos militares. Ya el día de San Pedro plantaron frente a la iglesia un elevado árbol, y ahora marcharon todos juntos con sus familias y vecinos hasta la ermita de la Virgen de las Cuevas para dar gracias por los destinos favorables que tuvieron y para despedirse. Por el camino rezaron el rosario y ya en la ermita, con la llegada del alcalde y del párroco en el tractor del primero, dio comienzo la misa en la que los mozos se pusieron bajo la protección de la Virgen leyendo la consagración. Concluida la ceremonia el tío Valero, centenario poeta local, subido en el tractor del alcalde hizo un bello canto a la Virgen. Siguieron jotas y canciones con guitarras y bandurrias para volver al pueblo y despedir la ronda a la puerta de la iglesia[21].

Con gran fervor religioso celebraron durante el mes de febrero sendas semanas de Santa Misión los pueblos de Lechago y de Navarrete, a cargo de los Padres Redentoristas Vicente Elejalde y Ángel Ibáñez. Después de una preparación previa por el párroco de ambos pueblos D. Tomás Gazulla Artal, el pueblo con las autoridades al frente salieron a esperar a los misioneros con los niños de las escuelas portando banderitas acompañados de sus maestros. Al llegar a la iglesia los mozos hicieron sonar las campanas que anunciaban en inicio de la Misión que se desarrolló todos los días con gran fervor. Hubo una procesión de niños con estandartes y al finalizar otra con la Cruz en recuerdo de la misión, antes de la despedida a los padres con jotas alusivas a la misma por parte de los aficionados de las localidades.

Con excusa de la Cuaresma, en un editorial se advierte de la secularización de la sociedad y de los profundos cambios religiosos que se vienen produciendo:

“[…] días sacramentales de nervio y fervor religioso, aunque anquilosados tal vez en su rutina ancestral.

La Cuaresma, bien que lánguida en comparación con sus fervores primitivos, sigue suponiendo en nuestras parroquias algo de preocupación interior y de prácticas externas. Más en los vecindarios pacíficos de las pequeñas aldeas, que en la multitud libre de los pueblos crecidos.

Los casos edificantes de honda reciedumbre penitencial los habremos de sorprender en la pequeña aldea junto a la ‘Sierra’. En ese pueblo que seguramente hace años está sin sacerdote [… son] Días de preparación cuaresmal, de rosarios de Aurora, de misa mañanera, de catecismo intensivo, de sermones y pláticas, de Vía crucis, de confesiones en masa, de comuniones pascuales.

Y en esos pueblos apunta clarísimo -sincero- un ‘hambre de cura’, digno de ser satisfecho.

Pozuel del Campo, El Poyo, Singra, Villar del Salz, Castejón … y otros han sido escenario en estas semanas de estas misioncillas cuaresmales. De esos entusiasmos. Y de esas necesidades […] ¡Y que nosotros, los ciudadanos de la ribera … holgazanearemos en el espíritu sin preocupación Cuaresmal”[22].

Un poco mosqueados estaban en Bañón por el anterior artículo y a mitad de abril dejaban constancia de la profunda religiosidad del pueblo, y eso que por entonces estaba provisionalmente sin sacerdote. Como prueba la devoción con que se vivió la misión que predicaron los curas de las Minas de Ojos Negros (D. Arcadio Valero) y de Torrelosnegros (D. Emilio Quílez). La asistencia fue total, hubo comuniones en masa, rosario de la Aurora y una emocionante ofrenda de flores y frutos.

En la noche del 30 al 31 de marzo marchó la Adoración nocturna de Calamocha a Navarrete del Río a invitación del ecónomo D. Tomás Gazulla, para fomentar allí esta pía costumbre. Los actos comenzaron poco antes de la media noche con presentación de la Guardia, oraciones de la noche, plática de D. Feliciano Nuez, turnos de vela que se relevan durante toda la noche en un silencio solo interrumpido por el recitado de salmos y cantos de alabanza al Santísimo Sacramentado. Así hasta el amanecer que se celebra solemne misa cantada seguida de procesión por las calles y bendición del Santísimo[23].

En unas “Monrealerías” publicadas en Semana Santa se evoca la procesión de las Palmas, el estado del Calvario con las tres cruces, la desaparición del viejo árbol que las acompañaba y el fervor de las procesiones.

Intensa actividad religiosa vivió también Torrelacárcel. El 31 de marzo salieron los jóvenes al santuario de la Virgen del Castillo de Aguatón, donde esperaba de romería la juventud de este pueblo para entregar la imagen de la Virgen después cantar una salve y tomar un refrigerio. En medio de cánticos de penitencia recorrieron los ocho kilómetros hasta la parroquia donde esperaban los vecinos con la imagen de la patrona Santa Úrsula. Al día siguiente por la tarde salió el pueblo con las autoridades y niños a recibir al misionero mientras volteaban las campanas. Charlas, misas, confesiones, solemne Vía Crucis, comunión general para terminar el domingo “con gran algazara pegando fuego al diablo por ser la causa de todos los pecados del pueblo”[24].

De la reseña que salió en abril de la Semana Santa de Monreal se destacaba la gran participación popular y la presencia velando al Santísimo de las Hijas del Corazón de Jesús, Hijas del Corazón de María, mozos de Acción Católica y Hermanos de la Sangre de Cristo.

En Caminreal mientras tanto tuvo lugar a mediados de abril la semana de la Madre y de la Joven organizadas por su Acción Católica. Cada día intervinieron sacerdotes y mujeres catequistas, con asistencia de numerosas señoras y señoritas, despidiendo la semana con un vino español.

Romería de Monreal del Campo a la Virgen de la Carrasca, siempre el domingo siguiente a la Cruz de mayo. Para Mariano Sancho el momento que el pueblo refleja mejor su auténtica religiosidad, como lo hace también con el Santo Paso, la Dolorosa o el hombre de morado que procesiona en Semana Santa con la Cruz a cuestas. Instantes donde el bullicio y el espectáculo ceden ante la fuerza de la auténtica devoción. Son 14 km. de ida y otros tantos de vuelta para estar apenas unas horas con la Virgen y comer una paella con caracoles. No da tiempo a más. Y para ello marcha una treintena de carros, más coches, camiones, tractores, motos o bicicletas. Alguno asegura que hubo tiempos que iban en romería hasta 120 carros repletos de personas. Ahí está la esencia de Monreal del Campo[25].

Para el 12 de mayo se programaba una Peregrinación eucarística a Daroca con el objeto de preparar el Congreso Nacional de Granada. A la misma acudirán también Calamocha, Monreal y otros pueblos turolenses de la ribera del Jiloca.

Por las obras en la ermita de la Virgen de las Cuevas, su imagen se llevó a la parroquia de Caminreal el 5 de mayo. El mismo día que se ordenaba de lectorado en Teruel un hijo del pueblo, cuyo tío dedicó unos sentidos versos al obispo de la diócesis.

Coincidiendo con la Feria de mayo Calamocha festejó a San Isidro con una misa solemne en la que la niña Mª Dolores Moriano leyó una oración compuesta para el acto, hubo en el ofertorio ofrenda de frutos al Santo por niñas vestidas con el traje regional, todo solemnizado por la banda de música de Maluenda. Entre los festejos de la tarde congregó numeroso público el partido de pelota entre Calamocha y Fuentes Claras que ganaron los primeros por amplio margen[26].

También esos días se celebró en Monreal del Campo a San Isidro con bandeo de campanas, disparo de cohetes, pasacalles por la rondalla local, misa solemne y procesión. Asimismo, por la tarde hubo diversas competiciones deportivas. La semana anterior se había festejado a San Juan Bautista de La Salle con bendición de su imagen y procesión de traslado a la capilla de las Hermanas sonde será venerada; triduo y primera comunión de los niños del colegio[27].

Siguiendo el ritual de costumbre, en la noche del 18 al 19 de mayo se inauguraba oficialmente la Adoración nocturna en Navarrete del Río, con asistencia de adoradores de Calamocha, Illueca y Madrid.

Nada menos que cincuenta niños tomaron la primera comunión en Calamocha el día de la Ascensión. Durante tres cuartos de hora se repartió la comunión debido al gran número de familiares. Por la tarde hubo procesión con las peanas portadas únicamente por niños y niñas. En Argente tuvo lugar similar celebración con otros dieciséis emocionados comulgantes, lo mismo que en Olalla donde lo hicieron seis niños, siete en Pozuel del Campo, trece en Torrecilla del Rebollar, bastantes también en Torrelosnegros y diecisiete en Alba del Campo donde también hubo una función teatral a cargo de los niños de la Escuela.

Con motivo de la Vigilia de las espigas se reunieron en Monreal del Campo la Adoración nocturna de Calamocha y de Caminreal con adoradores locales, para animarlos a constituir una asociación semejante. La celebración tuvo lugar la noche de Pentecostés que pasaron en vela, “en compenetración y en oración. Y a la madrugada fortalecidos con el Pan vivo, lo pasearon por la calle”. Ildefonso Sanz compuso al efecto una bella composición poética.

Bella descripción de la romería del pueblo de Lanzuela a la Virgen de Herrera (1.300 m. de altitud) celebrada el 25 de mayo. A las 4 de la mañana, en pleno crepúsculo, llama la campana a los fieles que se ponen en marcha sobre los mulos, único medio de transporte para ir por la estrecha senda que lleva a la ermita. Autoridades mozos y mujeres salen andando hasta las afueras antes de acomodarse en las monturas. Una larga caravana de mulos inicia la peligrosa ascensión. Parada en Luesma a las seis y media cuando las chimeneas del pueblo empiezan a echar humo, se reponen los ánimos con torta y anís. Reanudada la marcha en media hora comienza la verdadera escalada que concluye una hora después, a las ocho de la mañana, cuando se arriba a la explanada de la ermita. Un poco de expansión en los recintos de la casa del ermitaño, donde la juventud se distrae con danzas y cantos. Bendición del vino del almuerzo y misa cantada a las nueve y media. Comida y retorno a Lanzuela donde esperan a las siete de la tarde quienes no han podido subir a la ermita para, procesionalmente, entrar en la iglesia. A destacar los penitentes y los mozos que como promesa a la Virgen portaron todo el trayecto los estandartes y las banderas[28].

También celebraba Monreal del Campo a San Antonio de Padua con actos que organizaban los 92 miembros de la Hermandad a través de los seis mayordomos de su Junta. Tienen un “tedero” o verbena la víspera en la plaza del Santo bajo su hornacina, misa el día siguiente y procesión. Aunque el comercio y la industria no cierran, hay ambiente de fiesta en el pueblo.

El 10 de junio marchaba Pozuel del Campo de romería a la ermita del Santo Cristo de Herrera en el término de Ojos Negros. En una mañana lluviosa, en medio del sonar de las campanas 9 salió la procesión precedida por la Cruz parroquial, banderas, estandartes y las peanas de Jesús Nazareno y de la Dolorosa con cuatro nuevos faroles y una bandera dedicada a San Miguel como patrón del pueblo. Desfilando por cumbres y barrancos llegaron por fin a la ermita donde esperaban el Ayuntamiento de Ojos Negros y fieles de los pueblos vecinos. Siguió la misa cantada se suspendieron las demás actividades lúdicas programadas pues la lluvia arreciaba. Mojados pero satisfechos retornaron todos a Pozuel[29].

En junio se ordenaron sacerdotes un hijo de Cuencabuena y otro de Lechago, y esperaban hacer en breve otros seminaristas de Fuentes Claras, Bañón y Pozuel del Campo.

Cuencabuena “pequeño como un puño”, ha dado entre sus 300 habitantes nada menos que tres sacerdotes en unos pocos años, además de otros tres que están a punto de serlo. El 26 de junio celebraba su primera misa D. Hilarión Rubio Royo. “Pasquines y guirnaldas, arcos y colgaduras. Las calles abundaban de forasteros … Sacerdotes y seminaristas contamos más de sesenta”, todo hacía palpable el gran acontecimiento. Tras la misa, besamanos y primeras comuniones, por la tarde una velada íntima y popular en los porches de la plaza, “discursitos, poesías, sainete a cargo de las muchas del lugar y cuadros del Divino impaciente bellamente sentido y declamados por seminaristas amigos que emocionaron”.

Por primera vez se asoma Cucalón a las páginas de Jiloca con la reseña de los brillantes actos de la celebración de Corpus Christi. Pese a la lluvia persistente que hubo todo el día, los vecinos sacaron todas sus galas y todo su ingenio para vestir las fachadas de sus casas ante la procesión eucarística que recorrió sus calles, hubo también “tres hermosos arcos a cual más bonito con dedicatorias alusivas al Dios de la Eucaristía, y cinco hermosísimos altares adornados con exquisita profusión de flores”[30].

Primera misa en Lechago celebró el 27 de junio D. Gregorio Baselga Alijarde que contó con la presencia entre otros del P. Mariano Ramo Tello, Terciario capuchino. Hubo besamanos, vítores, aclamaciones y bendiciones, interpretando por la tarde los jóvenes del pueblo la obra teatral Víctima de su secreto.

Llegan los sanroques a Calamocha con los tradicionales “Baile Danza” y dichos al Santo, Salve en el Santo Cristo del Arrabal y las misas correspondientes.

Especial celebración tuvo lugar en Caminreal con motivo del traslado de la imagen de la Virgen de las Cuevas desde la iglesia parroquial, donde había permanecido los cuatro últimos meses por las obras realizadas en su ermita. El 7 de septiembre, durante las fiestas patronales, con las galles engalanadas, un artístico arco levantado a la entrada de la calle de la Iglesia y con asistencia de todo el pueblo, llegó el obispo de Teruel con sus acompañantes que saludaron a las autoridades locales antes de penetrar en el templo. Después de orar en la capilla del Santísimo se formó la procesión con la imagen de la Virgen en una carroza, entre cánticos y plegarias llegaron al santuario. Nuevas oraciones y parlamentos que concluyeron con el rezo de la Salve. Poco después el grupo de Coros y Danzas de Caminreal ofreció delante de la ermita “una serie de bailes regionales que deleitaron a todos […] Las guitarras rasgaron el aire y voces bien timbradas cantaron coplas alusivas al acto”. El cronista recoge estas cuatro:

“No hay pueblo como Torrijo / en la provincia Teruel, / además de nuestro obispo / hay también un corone”.

“Ha tenido Caminreal / hombres de encumbrada ciencia / diez o doce sacerdotes / y un arzobispo en Valencia”.

“Los mayordomos salientes / pusieron el pararrayos, / pero también los presentes / han puesto el embaldosado”.

“No hacemos nada de más / en honor de nuestra Madre, / con lo bien que nos protege / en todas necesidades”[31].

El día siguiente prosiguieron las celebraciones religiosas con la intervención del coro parroquial. El labrador Enrique Muñoz recitó asimismo algunas composiciones suyas.

Como era preceptivo realizar cada tres años, a finales de septiembre tuvo lugar el escrutinio para elegir la madre abadesa del convento de concepcionistas franciscanas de Calamocha, que de nuevo recayó en Sor Margarita Gómez. Según el rito que marca el Derecho canónico se forma la presidencia con el delegado episcopal y los sacerdotes escrutadores, también las monjas electoras que son las de coro. Se invoca al Espíritu Santo, se explica lo que se va a votar, cesa la abadesa saliente y entrega las llaves en una bandeja al presidente que le da la absolución, lo mismo que las monjas que van a votar en secreto. La abadesa electa debe contar con la mitad más uno de los votos como mínimo. Una vez nombrada se canta un Te Deum y las campanas lo anuncian, recibe la felicitación del presidente y todas las monjas se arrodillan ante la nueva abadesa, le besan la mano y le prometen obediencia[32].

Para las ferias de Todos Santos de Calamocha, la parroquia estaba organizando una tómbola de caridad y hacía un llamamiento a los jóvenes para conseguir obsequios y sobre todo señoritas para la venta de los boletos. El destino de los posibles beneficios era la ayuda a los más menesterosos y para las necesidades parroquiales.

Después de ocho años fuera regresaba a su pueblo Fr. Jacinto Angosto Plumed, destinado en el Sanatorio marítimo que los Hermanos de San Juan de Dios tenían en Gijón.

Mosén Feliciano, coadjutor de Calamocha, director de la Academia San Roque y también de la Tómbola que busca promover la caridad mediante el aliciente de la sorpresa y el regalo. Se hizo otra hace ocho años y alguna más por parte del comercio. Con la ayuda del comercio y de la industria se han preparado 1.200 regalos cuyo precio oscila entre 5 y 50 p., además varios miles más de otros de menor cuantía, todos eminentemente prácticos[33].

Solemne vigilia de Adoración nocturna tuvo lugar en Lechago en la noche del 11 de octubre por parte de la sección de Navarrete del Río. También se celebrarán en Calamocha vigilias de adoración a finales de este mismo mes, preparando la festividad de Todos Santos y las visitas al cementerio. Se informa que Fr. Feliciano del Val Torrijo, OP retornaba a su destino en Cuba.

En Barrachina cantaba su primera misa un hijo del pueblo en una jornada festiva que comenzó cantando la Aurora por las calles. Acompañado por sus familiares salió desde su casa camino de la iglesia mosén Sixto donde lo esperaban los padrinos eclesiásticos y civiles, así como numerosos sacerdotes y la totalidad del pueblo. Tras el emocionante canto gregoriano del Veni Creator comenzó la misa Te Deum laudamus de Perosi, siguió el besamanos de los asistentes que recogieron un bonito recordatorio y un refresco para todo el pueblo. “La tarde se pasó de jota, improvisadas poesías totalmente inspiradas por la emoción local y un cuadro escénico, aderezado todo con júbilo manifiesto, pues hace cerca de treinta años que no había tenido lugar aquí, tan conmovedora ceremonia”[34].

El 28 de octubre tuvo lugar en el convento de las Concepcionistas Franciscanas de Calamocha las sesiones capitulares del Capítulo federal con dos representantes de los conventos de Épila, Miedes, Calamocha y Sinen (Mallorca) y Mahón. Tras tratar de los asuntos correspondientes se procedió a la elección de la Madre presidente, cargo que recayó en la M.R.M. Sagrario de la Cruz Cortés, religiosa de Épila[35].

Dentro del ciclo de conferencias organizado por el Casino de Calamocha intervino en segundo lugar en diciembre mosén Feliciano Nuez que trató sobre Juventud y matrimonio, con notable éxito de público.

Llega la Navidad y se evocan viejas costumbres de Fuentes Claras como el “sobrehomenaje al Divino Niño” en que la juventud del pueblo iniciaba una permanente adoración desde la misa del gallo hasta el final de la misa mayor que concluía con una adoración general. Ahora quedaba solo el saludo al párroco con la visita de las autoridades en representación del pueblo.

El terciario capuchino P. Luis Rando Lucas cantaba su primera misa en El Poyo, su lugar natal, el 23 de diciembre, en medio del tronar de la trompetería de los escolanos de San Nicolás de Bari, la presencia de todo el pueblo y los cantores de la Escolanía de Teruel. Hubo también regalos del vecindario y la representación de La Muralla por un grupo de teatro ambulante.

 

1958

Durante seis ejerció como sacerdote en Monreal del Campo D. Rafael Pérez Manero, pasó de allí a Pina de Ebro donde falleció. Una joven monrealense recordaba en enero su paso por esa villa. Poco después otra joven del mismo pueblo se despedirá de María Hernández con motivo de su ingreso en la orden Carmelita.

Sobre la historia del Santo Cristo de los Milagros del convento de San Valentín de Báguena se ocupaba un extenso artículo en el primero número de febrero.

Desde hacía un tiempo funcionaba en Bello el Centro recreativo cultural Santo Domingo de Silos, creado a instancias del párroco D. Sigfredo Roche en los bajos de la Casa parroquial. Constaba de dos salones donde se congregaban los jóvenes al concluir sus tareas en el campo, con una barra de bar, billar, periódicos y revistas, radio y numerosos juegos. Se trata de “reunir a la juventud bajo una misma tutela, encauzar su educación, difundir la cultura, poseerlos de una sólida alegría y enseñarles a vivir”. Creado con la ayuda de las instituciones locales y provinciales civiles y eclesiásticas, la dirección estaba en manos de los mismos jóvenes y contaban con el apoyo de casi todos vecinos que pagaban su cuota mensual de 3 p. De momento habían organizado ya varias charlas a cargo del maestro Juan Quesada y de otros funcionarios de la localidad. La junta directiva estaba formada así: Domingo Sánchez Vicente (presidente), Ángel Martínez Vicente (secretario), Jesús Barrado García (tesorero) y los vocales Ángel Hernando Barrado y Jesús Muñoz Peribáñez[36].

Con la autorización de la Hermandad de la Virgen de las Cuevas de Caminreal, a mediados de marzo se iniciaba la publicación del contenido de un pequeño folleto sobre esta advocación mariana que escribió y publicó tiempo atrás el sacerdote de esta localidad. La serie se alargó en los números siguientes de Jiloca.

El obispo de Teruel visitó Báguena a finales de abril, presidiendo los actos de la primera comunión de los niños y realizando las confirmaciones. El cuadro de jota de la localidad actuó como agradecimiento.

El domingo 27 de abril se celebró en Monreal una gran concentración femenina de jóvenes de Acción Católica de la comarca. Hubo misa cantada, acto colectivo en los salones de la escuela de Doña Tomasa donde tomó la palabra la señorita Lucía que hizo una “llamada al apostolado” a las asistentes. Cerró el acto el párroco D. Pascual que exhortó a las participantes a la “ejemplaridad que les obliga su situación de adelantadas en cristiandad de sus pueblos”. En la fuente de La Linda tuvo lugar una comida colectiva que terminó con la “intervención simpática de algunas jóvenes en números satíricos e imitativos, destacando la actuación de la señorita Natividad Hernández Ramiro haciendo de mago oriental entre grandes aplausos y carcajadas”[37].

El 1 de mayo tuvo lugar la visita pastoral del obispo de Teruel Fr. León Villuendas a Olalla donde confirmó a un grupo de niños y niñas apadrinado por Juan José Valenzuela y Valero, secretario del Ayuntamiento y Jefe local del Movimiento. Tras la comida el prelado marchó a Collados para proseguir su visita apostólica. Y añade el cronista:

“Ni que decir tiene que no faltaron los tradicionales arcos de triunfo, profusamente engalanados con banderas, gallardetes y pancartas, en cuya obra tomó parte activa de dirección y trabajo, nuestro competente alcalde don Rafael García Gimeno, con sus concejales y juez de paz y con la colaboración de los señores maestros don Jacinto García Beltrán y doña Otilia Latorre, con sus respectivos niños y niñas de las escuelas.

Es de notar el simpático acto del vecino de esta localidad don Manuel Brusca Gascón que, propietario de un aparato de radio-altavoz lo ofreció para se colocado en sitio estratégico desde las primeras horas de la mañana, no faltando música variada, y sobre todo las clásicas jotas aragonesas, que al ser oídas congregó rápido a la totalidad del pueblo”[38].

Debía estar realizando el obispo la preceptiva visita pastoral al arciprestazgo de Calamocha, pues unos días antes, el 24 de abril, se hallaba en Burbáguena. Balcones y ventanas vestidos con ricos tapices y banderas de España, calles y plazas bien limpias con arcos de ramaje y de flores de los que pendían pancartas que daban la bienvenida a Fr. León. En la puerta del Ayuntamiento lo esperaban las autoridades con el alcalde Mariano Rubio Lucia a la cabeza, el párroco D. José Melero Navarro y otros sacerdotes de la contornada, maestros y el pueblo entero. En nombre de este la niña Ascensión Peiró recitó una poesía de salutación. Pasó a continuación al interior de la iglesia para reconocerlo, administró la confirmación a 35 niños y 25 niñas, visitando luego el convento de las Hermanas de la Caridad y el Asilo de ancianas. Después de comer en la casa rectoral salió al balcón para escuchar la rondalla y el grupo folclórico que dirigía el propio párroco, que le dedicaron un ramillete de jotas cantadas por Lázaro Aparicio y Ángeles Cebollada, entre las que destacaban estas dos perlas:

“Hoy mi pueblo paice el Cielo / porque así lo quiso Dios, / pues ha pisado sus calles / el obispo Fr. León”.

“Obispos hemos tenido / gloriosos por sus hazañas / pero salau como el nuestro / no lo encuentras en España”.

Mayo, día de la Ascensión, primeras comuniones de los niños después de las jornadas parroquiales de aprendizaje de Catecismo. Días de blanco y de alegría pero también, ya entonces, de algo de exhibición. En Monreal comulgan por primera vez 31 niñas que han estudiado el Catecismo en la parroquia y últimamente en la ermita del Carmen de donde vuelven cantando a casa.

Una calle dedicaba en mayo el pueblo de Alba al jesuita P. Cándido Mazón [Aula]. El alcalde Jerónimo Simón atendía a la lectura que hizo el párroco durante el acto celebrado a mediados de mayo de una carta enviada por el P. Cándido agradecido por el honor que se le hacía, recordando que “En mi pueblo tengo una casa, la Iglesia, y una familia: todo el pueblo […] que siempre he llevado por todo el mundo el nombre de mi pueblo: Alba”.

En Tornos existe la costumbre de dedicar el tercer domingo de mayor a la Inmaculada Concepción, como todos quieren estar cerca de su imagen en la procesión pujan por el derecho de llevar su peana, estandarte, bandera, etc. en la subasta que organizan la víspera dos mozos elegidos al efecto. A la mañana, cuando apenas despunta el día, suenan las campanas avisando para el cántico de la Aurora y del Rosario que siguen mozos y mozas cantando a coro. Adornada con las mejores flores del pueblo se adorna la peana de la Virgen. En la misa cantada se destacan las gracias que dan los jóvenes que han cumplido el servicio militar y las peticiones de los que entran en filas. En lo profano hay baile por la tarde en plena calle con la clásica “revolvedera” hasta que consiguen agotar a los músicos que se turnan para alargar la pieza. El día siguiente improvisados a golpe de bombo y de platillo van de casa en casa pidiendo dinero para pagar la fiesta[39].

También desde Torrijo manchan en romería 42 carros a la Virgen de la Carrasca a “la pedida de las aguas”, sin contar los que se desplazaron en bicicleta a la misa y a la comida campestre.

A comienzos de junio se inauguraba en Santa Eulalia una capilla en la barriada de la Azucarera. Tras la bendición por el párroco D. Luis Alcusa, actuó por primera vez el cuadro de jota de la localidad. Mientras tanto los torrijanos ausentes había recogido 20.000 p. para la restauración del piso de la iglesia parroquial.

Engalanadas las calles con “gran número de arcos triunfales y pancartas de salutación”, colgaduras en los balcones y con gran ambiente festivo recibía el pueblo de Tornos la visita pastoral del obispo Fr. León Villuendas. Recibido a la entrada del pueblo por el párroco mosén José Ballestín Blesa, el diputado provincial Francisco Fuertes Martín y el resto de autoridades, fue trasladado a la iglesia donde entró bajo palio. Desde el altar Fr. León informó del motivo de su visita y comenzó la misa, para iniciar al final de la misma la preceptiva inspección, administración de la confirmación a 32 niños actuando como padrinos el secretario del Ayuntamiento y su esposa. Finalizadas las ceremonias, tuvo lugar en “el paseo de José Antonio un magnífico festival de jota aragonesa ofrecido por un grupo de niñas de las escuelas y varios jóvenes de ambos sexos”. Comió el prelado en casa de Andrés Luna Muñoz y a los postres fue obsequiado con nuevas jotas a cargo ahora de la maestra Antonia Artigas Mastral y la joven Albina Gil Marta.

Por la tarde marchó la comitiva a Castejón de Tornos para realizar nuevas confirmaciones de niños, para visitar la ermita de la Virgen de los Olmos de Tornos y el cementerio. Pernoctó en casa de Francisco Fuertes donde fue visitado por la rondalla del pueblo. A las 9 de la mañana siguiente partía el prelado a continuar su visita a Torralba de los Sisones[40].

Amplia reseña mereció asimismo la visita episcopal a Castejón de Tornos que prepararon a conciencia los vecinos limpiando la frontera de sus casas y levantando sencillos arcos vegetales en la calle del Horno y en la puerta de la iglesia con pancartas preparadas por maestros y alumnos. A las 4 de la tarde el volteo de campanas anunció la inminente llegada de Fr. León, los vecinos aguardaban a la entrada del pueblo con los niños de las escuelas al frente con sus banderitas en la mano, junto a sus maestros Emiliano Hernández y su esposa Amparo Asorlín. Todos juntos en procesión con el alcalde Florentín Franco y el resto de las autoridades con el párroco marcharon a la iglesia. Salutación del obispo y del párroco, misa solemne, confirmaciones, obsequio de los padrinos de una bolsita de caramelos a cada niño confirmado, refresco en el establecimiento de Miguel Carnicer antes de la vuelta del prelado[41].

Más de trescientos vecinos de Báguena visitaron Daroca con motivo de los actos extraordinarios del Corpus de este año. También fueron varios autocares completos desde Monreal.

Proyectada por anteriores directores de la Azucarera de Santa Eulalia, debió esperar a que pasara la República y la guerra civil para poder culminar la instalación de una capilla en las escuelas de la barriada. Por fin el 1 de junio se inauguraba merced a los esfuerzos del director actual Luis García. Adornada por los niños de las escuelas bajo la dirección de la maestra Pilar Mur Sarasa y de D. Esteban el coadjutor, con la presencia de todas las autoridades locales tuvo lugar la celebración de la mis por D. Luis Alcusa. Hubo a continuación en el patio de recreo un festival de jota que dirigió Mariano García, factor de la Estación, con Pascual Ortiz (a) Cascarilla y dos niños como cantantes, además de cuatro parejas de bailadores. Se recogen los textos de algunas las jotas que se cantaron que fueron del tenor siguiente: “Loor a don Luis García / que con amor verdadero / crea la santa capilla / para bien de los obreros”, “Viva España y Aragón, / viva San José el Obrero, / viva el pueblo de Santa Eulalia / y todos los azucareros”. Concluyeron los actos con un “vino español”[42].

Los grupos de Adoración nocturna de la comarca se reunieron el 14 de junio en Villarquemado para acompañar al grupo local.

Procedente de Monreal llegaba en la tarde el 6 de junio a Pozuel del Campo el obispo Fr. León Villuendas para realizar la visita pastoral. Como venía siendo habitual lo recibieron con arcos de triunfo, inscripciones de saludo y calles engalanadas. En la plaza de Fr. Germán Rubio fue saludado por el párroco D. Domingo Julián, alcalde Benedicto Sánchez Muñoz, autoridades, funcionarios y los niños de las escuelas con banderitas blancas. Uno de ellos, Germán Marco, recitó una salutación de bienvenida. Entró bajo palio en la iglesia, revestido con el ritual correspondiente, explicó el motivo de la visita, inspeccionó el templo y rezo un responso por los difuntos y confirmó a los niños. Acto seguido pasaron todos al Ayuntamiento donde el prelado fue obsequiado con varias jotas acompañadas de la rondalla. Todavía hubo más jotas de despedida en la plaza antes citada, interpretadas por Mª Antonio y Mª Angelines Martínez[43].

Con motivo del centenario de la Virgen del Molino de Santa Eulalia, en el santuario se dieron cita a mediados de junio 170 muchachas de Acción Católica de Cella, Villarquemado, Alba, Torrelacárcel, Singra, Villafranca del Campo y Teruel. Tras la comida y de la intervención de varias jóvenes con chistes, jotas y poesías, escucharon a Mª Pilar Martínez vicepresidenta y delegada de menores del Consejo diocesano.

Durante la misa del Corpus Christi tomaron la comunión en Castejón de Tornos dos niños. Hubo refresco en el establecimiento de Miguel Carnicer y comida familiar.

Primera visita pastoral del obispo de Teruel a Torrelosnegros desde que pertenece a esta diócesis. Tras los preparativos de la víspera de buena mañana esperaba el pueblo entero con el párroco y las autoridades a la entrada. Escoltado por una caravana de motos que había salido hasta el límite del término para recibirlo, llegó Fr. León Villuendas. Presentado a las autoridades por el sacerdote, entraron todos en el templo sobre “una alfombra de flores y ramaje, esmaltada de originales arcos” con pancartas de bienvenida y afecto. Después del saludo se celebró la misa solemne, la visita a la iglesia, un breve descanso y dos niñas recitaron dos bellas poesías, confirmación de los niños tras un breve examen de la Doctrina, dio luego a besar el anillo episcopal, firmó los libros parroquiales, reunión con los sacerdotes que habían acudido de los pueblos vecinos y comida con todos ellos. No podían faltar las jotas a las que tan aficionado era Fr. León, algunas alusivas a su visita: “Este pueblo de la Torre, / celebra con regocijo / que ha venido a confirmar / el obispo de Torrijo”. Por la tarde la comitiva partía hacia Cosa[44].

Antonio Marco Gimeno cantaba su primera misa en su pueblo natal de Pozuel el 25 de junio, auténtico venero de vocaciones sacerdotales. Acompañado de sacerdotes, seminaristas, familiares, autoridades y el pueblo en masa, hace su entrada en la iglesia adornada para el momento. Misa cantada con un selecto coro, consagración y comunión, Te Deum de acción de gracias, besamanos y felicitación final en medio del Christus vincit, Christus regna. Después rasguear de guitarras y bandurrias por la rondalla y numerosas jotas en honor del misacantano, velada teatral por los amigos de D. Antonio que interpretaron el drama Apóstol y por los niños de la escuela que obsequiaron a los presentes con el sainete cómico de la Galería catequística titulado Los años del tío Tinajas con indicación de los nombres de los intérpretes. Tras el recitado de varias poesías en honor del nuevo sacerdote asistieron al festival de jota, con coplas y bailes de los aficionados de la localidad[45].

De la revista Abside se toman a finales de julio dos cartas para criticar la costumbre que se estaba extendiendo en las familias católicas de limitar el número de sus hijos. Una la dirige una “mamá” a su niño no nacido para que sus otros hijos puedan gozar de más oportunidades y tener su casa bien surtida de electrodomésticos, y la otra es la “contestación” decepcionada de su hijo no nacido.

Procedente de Zaragoza llegaba en julio a Calamocha para pasar unos días de vacaciones el escolapio nacido en Lechago P. Fermín Ramo.

Después de tres años como coadjutor y capellán del Colegio Nuestra Señora del Pilar se despidió de Monreal D. Mariano Sancho Andreu. Llegó desde Tronchón y se volcó especialmente con la juventud para recibir “escaso fruto después de mucho desvelo, pero adivinó, con el espíritu de entrega que no le ha faltado, el cálido sentir de nuestras gentes sencillas, arcaicas, desorientadas”. En 1956 organizó una “tómbola parroquial y eficaz que dio realce a la feria, caridad a la parroquia y … Ha tenido el momento para todos creando cuadros artísticos a los que dio voluntad sin límites, círculos de Acción Católica para concentrar la escasa juventud dispersa en la monotonía pueblerina de tabernas y naderías […] Preparó competiciones deportivas que llevó de aquí para allá en un desvelo no siempre merecimos. Dirigió tandas de ejercicios en pueblos circundantes donde afloró siempre a un común superior que nacía. Estimuló voluntades, orientó vocaciones hoy desplegadas en noviciados y seminarios. Pasó, en definitiva, haciendo el bien”[46]. En Jiloca dejó varios artículos de gran valor etnológico.

También hubo cambio de párroco en Torrijo a primeros de agosto. D. Modesto Camacho después de 15 años en el pueblo era reemplazado cuando tenía la iglesia a medio embaldosar por D. José Melero que llega desde Burbáguena. “Lo demás todo sencillez: tarde de domingo en la que se han dejado las faenas de la era para sorprender el pueblo en masa la entrada del uno y la despedida del otro. Aplausos, vivas, saludos, visita a la iglesia”. La voluntad del entrante: “Vento para gastarme entre vosotros, para que os salvéis”. Al final, “Sentimiento, despedida, expectación. El sacerdote es el corazón del pueblo. Y Torrijo se da cuenta”.

Con todos estos cambios en las parroquias de la comarca, D. Mariano Sancho pasó a El Poyo, siendo sustituido en Monreal por D. Manuel Laguía Abad, mientras a Burbáguena llegaba un hijo del pueblo, D. Aurelio Gómez Gracia, que recibió la llave simbólica de la iglesia de mosén Amado Fleta arcipreste de Calamocha. También recordará con cariño algún artículo el paso por Burbáguena de D. José Melero.

En la salutación de mosén Amado Fleta en el programa de fiestas de Calamocha hace un encendido elogio de “la laboriosidad, honradez y desvelado celo de unos regidores jóvenes que trabajando en equipo, asistidos por funcionarios probos y eficientes, además de mantener sana la hacienda municipal y sin imposición de nuevas gabelas, tratan de llegar a un mejoramiento general de todos los aspectos de la vida local”.

Pese a la juventud del corresponsal, ya ha tenido la oportunidad de ver el tercer cante de la primera misa de hijos de Villarquemado. A mediados de agosto lo hizo el jesuita P. Joaquín Pérez Rivera, cuya vida no fue fácil pues bien joven padeció el asedio del Seminario de Teruel, su evacuación y más tarde la pérdida de su padre José María. Realizó sus estudios en Oña, Veruela, Zaragoza y otros lugares, para culminarlos en Loyola cuando recibió las órdenes sacerdotales de manos del obispo auxiliar de Lugo Dr. Ona Echave. Sin embargo, su primera misa quiso realizarla en Villarquemado antes sus paisanos a los que nunca ha olvidado en sus oraciones pese a su larga ausencia del pueblo. Que también ha sabido estar a la altura de las circunstancias con la iglesia “repleta de fieles que han querido acompañarte en ese momento de felicidad, justa correspondencia desde luego”[47].

Se felicita Torrecilla del Rebollar por el nombramiento en septiembre de su hijo Jerónimo Beltrán Burriel, “sacerdote joven, dinámico, espiritual y muy inteligente”, como prefecto de Disciplina y encargado de Cátedra del Seminario menor de Alcorisa.

En la reseña de las fiestas de Fuentes Claras, el cronista destaca el Rosario de la Aurora y la predicación el día de la Virgen de los Navarros en su ermita del sacerdote D. Teodoro Pérez Latorre, hijo del pueblo, magnífica, como también lo fue el año anterior la de D. Arcadio Valero, igualmente natural de Fuentes Claras.

El corresponsal de Castejón de Tornos destacaba especialmente de las fiestas septembrinas en honor al Santo Ecce-Homo el volteo de campanas a cargo de los mozos, la misa mayor celebrada por el P. Canuto que era natural del vecino pueblo de Tornos, pero sobre todo el rosario de la Aurora a primeras horas de la mañana del día de la fiesta entonado con un tono vigoroso y musical. Lamenta la crónica que no se produzca durante el año una asistencia tan masiva a la misa dominical como sucede en la de las fiestas o cuando está en peligro la cosecha por la sequía o el apedreo.

Notables fiestas en Navarrete del Río en honor a su patrona la Inmaculada Concepción, con afluencia de muchos hijos ausentes y recién estrenado el pavimento de la plaza Mayor. Las campanas anuncian el 14 de septiembre el comienzo de los festejos, la Adoración nocturna hace guardia durante la noche a Jesús Sacramentado, sigue el rosario de la Aurora interpretado por hombres y mozos, la misa solemne oficiada por D. Tomás Gazulla secundado por varios sacerdotes, sermón de D. Agustín Gil y el coro que dirigía el Sr. Juan que interpretó la misa Dominicana. La misa el día siguiente fue en la ermita de Santa Margarita, y todavía hubo un día más de fiesta con actos financiados por el marqués de Casal de los Griegos. Hubo canto de la Aurora, misa, refresco, competiciones deportivas y de nuevo baile en la plaza.

En El Poyo comenzaban a finales de septiembre las obras de restauración de la torre de la iglesia.

Están muy animados los alumnos de la Academia San Roque para organizar este año la cabalgata de Reyes. De momento recogen dinero en diciembre a través de una suscripción.

Caminreal celebra asimismo a Santa Lucía en un día ventoso pero no frío. Juntas las cofradías de San Roque, San Blas y Santa Lucía bandearon las campanas anunciando la misa y la procesión que tuvo lugar por el itinerario habitual. En misa intervino el coro parroquial bajo la dirección de Enrique Meléndez. Al concluir los actos, los cofrades obsequiaron a las autoridades con un vino español[48].

También Caminreal celebraba el día de la Madre con una novena que culminó en una solemne paraliturgia”. El coro parroquial bajo la dirección del maestro Meléndez preparaba ya los villancicos Reyes que incluía la representación de un cuadro navideño original del P. Luis Alcusa.

 

1959

Desde la isla de Flores en Guatemala donde ejercía como misionero, enviaba el P. Jesús Navarro a sus paisanos de Caminreal unas proyecciones con la labor que allí desarrollaba y sobre aquellas lejanas tierras. Se exhibieron el 2 de enero en los salones de las escuelas, acompañadas de una cinta magnetofónica con un saludo personal al pueblo de Caminreal. Fue tal la asistencia de vecinos que hubo de repetirse la proyección que finalizó con la interpretación por parte de la rondalla del pueblo de una selección de jotas grabadas también en magnetofón para enviarlas al P. Jesús como reconocido homenaje de sus paisanos[49].

Caminreal es un pueblo con numerosas fiestas populares. Las de San Blas de este año se vieron afectadas por una copiosa nevada que amortiguaba el volteo de las campanas llamando a la misa, que fue cantada por el coro parroquial con escogidos motetes en el ofertorio y predicada por el párroco mosén Jesús Sabio. El mayordomo invitó a su casa a las autoridades a un vino de honor, no hubo procesión y en el baile actuó la orquesta del pueblo sin refuerzo alguno. Pero cumplió bien.

Como preámbulo a la Semana santa, a primeros de marzo tuvo lugar en Calamocha una misión dirigida especialmente a los jóvenes a cargo de tres sacerdotes. Hubo dos actos especiales, la proyección en el cine de la película francesa El Renegado, de Léo Joannon (1954) premiada en el festival de Berlín de ese mismo año, sobre un sacerdote que pierde y luego recupera la fe, y por último la conferencia del sacerdote turolense D. Mauricio Alegre que señaló los grandes caminos que se abren ante los jóvenes, la vida religiosa y la vida matrimonial.

Después de 26 años Burbáguena contemplaba el canto de la primera misa de uno de sus hijos, D. José Frasco Polo. Fue el 21 de marzo con la iglesia bellamente engalanada en la que el coro parroquial interpretó la misa a tres voces Hoc est Corpus meum de Perrod. Emocionante el sermón y el besamanos.

Todo el pueblo de Caminreal se vistió de gala para asistir al canto de la primera misa de su hijo D. Antonio Lucia Polo el “Bañonero”. Era el 2 de abril, aun no había cumplido los 25 años y amigo de los años mozos del autor de la reseña. La víspera sonaron ya a fiesta las campanas anunciando los actos y se levantó en la calle un arco de triunfo con la dedicatoria: “Caminreal saluda a su nuevo cura”. Entre los numerosos sacerdotes presentes D. Narciso García Garcés, OFM, natural de Ojos Negros y fundador de la Sociedad mariológica española. Hubo “Misa Grande” de marcado sabor local con el coro parroquial que dirigía Francisco Royo a los acordes del armonio. Predicó D. Narciso con la altura y la sabiduría que lo caracterizaron siempre. Siguió el besamanos, ronda jotera con el grupo del Frente de Juventudes, recitado de poesías en el frontón por las niñas de la Escuela, manuscrito de los jóvenes de Acción Católica, vino de honor para todo el pueblo también en el frontón, comida de hermandad con todo el pueblo en el almacén de la Hermandad de labradores y de nuevo la rondalla recorrió cantando las calles del pueblo para cerrar los actos profanos[50].

También en Monreal cantaba su primera misa un hijo del pueblo, D. Cristóbal Latorre Moreno, que congregó a gran número de familiares, amigos, paisanos, sacerdotes y seminaristas de la comarca. El templo estaba lleno con las puertas abiertas pues muchas personas no pudieron entrar, profusión de flores y D. Andrés Plumed como orador sagrado. Siguió el besamanos, comida en el casino para los invitados y amigos, brindis y jotas. El cuadro artístico de la localidad interpretó Los operarios de la viña bajo la dirección de D. Manuel Laguía, además de un juguete cómico[51].

Durante los días 16 al 19 de marzo tuvo lugar en Caminreal una intensa semana de Orientación católica con cursillos prematrimoniales y ejercicios espirituales, enmarcado todo ello en la Semana Santa. Los actos culminaron el día de San José con la misa de comunión general que fue seguida de un acto de afirmación de ideales cristianos en el cine Aragón de la localidad, donde intervinieron sucesivamente el párroco D. Jesús Sabio, Isabel Asensio que analizó el estado actual del catolicismo, el director del Instituto de Teruel Mariano Navarro que trató de Técnica profesional y Responsabilidad social, finalizando con el consiliario diocesano D. Andrés Ologaray que disertó sobre la Comunión de los Santos[52].

Masiva asistencia del pueblo de Villarquemado a los actos de su Semana Santa con sus actos en la iglesia o procesiones por las calles, con especial mención a la devoción por el Santo Cristo del Consuelo.

Un año más se celebró a primeros de mayo con el esplendor de costumbre la romería de Calamocha al cerro de Santa Bárbara. Desde las 7 de la mañana estuvieron saliendo los carros y las caballerías engalanados con ramas y flores, hubo misa, buena comida de hermandad entre “aires de jota y compases de música ligera”, para retornar por la tarde y rezar la salve en la remita del Santo Cristo del Arrabal.

Debido al temporal de lluvia los Penitentes de Fuentes Claras no pudieron marchar en romería a la iglesia de Villalba de los Morales el 4 de mayo, tal como era costumbre. Al cesar la tormenta por la tarde la juventud organizó un baile en la plaza.

Importantes reformas se realizaron en la iglesia parroquial de Torrijo, con reparación de desperfectos, pavimentación, iluminación del altar mayor, altavoces tanto en la iglesia como dos en la torre y limpieza general del recinto. A la inauguración acudió el obispo de Teruel Fr. León Villuendas Polo, natural de Torrijo, además de las principales autoridades civiles de la provincia. Hubo misa solemne, bendición y vino español con canto de jotas por la rondalla de la Sección Femenina y Frente de Juventudes. Después de la comida hubo varios parlamentos, entre ellos el del torrijano Luis Polo, teniente coronel de Aviación[53].

En el Chispa de mediados de mayo se despacha a gusto Benedicto contra la costumbre que se estaba estableciendo en la comarca de celebrar la primera comunión de los niños con grandes gastos, “Como que las comuniones agora son más que las bodas de antes”.

En colaboración con el Frente de Juventudes y la Hermandad de labradores, la Cofradía de San Isidro de Calamocha festejó a su patrón el 15 de mayo con una solemne misa cantada por la “banda de música y coros”, hubo en la misma ofrenda de frutos de la tierra por niños vestidos con el traje regional, procesión con la peana de Santo llevada por los cofrades y vino de honor en la sede de la Hermandad.

Siguiendo la tradición los Penitentes de El Poyo, el 15 de mayo marcharon con sus hábitos nazarenos a las 6 de la mañana hasta la ermita del Santo Cristo del Arrabal de Calamocha, donde celebraron misa y fueron obsequiados con pastas y licores por el mayordomo Luis Martín Domingo, para regresar luego a El Poyo donde fueron recibidos por el vecindario y numerosos visitantes. Por la tarde se celebró baile en la plaza. Al coincidir con la fiesta de San Isidro, esta se pasó al día siguiente, de nuevo con misa y vino español. En ambas festividades, el Cuadro artístico de la localidad bajo la dirección del párroco D. Mariano Sancho, se escenificó el drama en cuatro actos El perdón por la venganza, así como el sainete baturro ¡Padre, yo quio retratame …!, juguete cómico en un acto en prosa y verso de la colección Teatro moral del editor Bruno del Amo[54].

En la tarde del 31 de mayo cuando concluía el mes de las flores, los pueblos de Caminreal y de Torrijo se consagraron a la Virgen de las Cuevas. Con la asistencia de una nube de niños y de vecinos de ambos pueblos bajo la dirección de sus párrocos, tuvo lugar este entrañable acto mariano.

Notas

[1] FELIZ (1956): Calamocha aclama a su nuevo padre. Jiloca, 3, 30 enero, 1

[2] VENIVIDI (1956): Cada semana un rostro [Mosén Amado Fleta]. Jiloca, 3 bis, 6 febrero, 1-2

[3] NUEZ, Feliciano (1956): Quinta, levanta … Jiloca, 6, 20 febrero, 1-2; FELIZ (1956): El amor y la milicia. Jiloca, 8, 5 marzo, 1-2

[4] ANÓNIMO (1956): Semana Santa en Calamocha. Jiloca, 11, 26 marzo, 1

[5] ANÓNIMO (1956): Notas locales de Semana Santa. Jiloca, 13, 9 abril, 1-2

[6] SÁNCHEZ, J.A. (1956): Desde Monreal del Campo. Alegría y lágrimas de una misa nueva. Jiloca, 13, 9 abril, 1-2

[7] ANÓNIMO (1956): Fervorosa procesión de los “Comulgares” en Calamocha. Jiloca, 14, 16 abril, 1

[8] VENIVIDI (1956): Al habla con mosén Joaquín Soro Gracia, cura párroco de Torrecilla del Rebollar. Jiloca, 14, 16 abril, 1-2

[9] ANÓNIMO (1956): Nuestro sí más rotundo a los vecinos de Torrecilla del Rebollar. Jiloca, 28, 23 julio, 1-2

[10] ANÓNIMO (1956): Calamocha en Ferias. Jiloca, 18, 14 mayo, 1

[11] ANÓNIMO (1956): De romería. Jiloca, 18, 14 mayo, 1-2

[12] ANÓNIMO (1956): Calamocha celebró solemnemente, con una fiesta religiosa, la festividad de San Isidro. Jiloca, 19, 21 mayo, 1

[13] PELITIAN (1956): Torralba de los Sisones honra a su patrona Santa Quiteria. Jiloca, 20, 28 mayo, 1

[14] ANÓNIMO (1956): Religiosas. La noche del 23 al 24 del actual se celebrará la solemne Vigilia de las Espigas en el pueblo de Caminreal. Jiloca, 23, 18 junio, 2

[15] ANÓNIMO (1956): Ayer fue inaugurada la Tómbola de Monreal. Jiloca, 34, 3 septiembre, 2

[16] F.R. (1956): Desde Caminreal. ¡Bendito el que viene en nombre del Señor! Jiloca, 35, 10 septiembre, 1

[17] BLASCO, Segundo (1956): De nuevo a los pies de la Virgen de Pelarda. Jiloca, 35, 10 septiembre, 1-2

[18] COCA (1956): Villar del Salz inaugurará su iglesia reconstruida el próximo domingo. Jiloca, 40, 15 octubre, 1-2

[19] A. (1956): Fiesta de Santa Lucía en Monreal del Campo. Jiloca, 49, 17 diciembre, 1

[20] MARCO, Antonio (1957): Los Reyes Magos, en Pozuel del Campo. Jiloca, 53, 14 enero, 4

[21] F.R. (1957): Ecos de Caminreal. Ya se van los quintos madre. Jiloca, 59, 25 febrero, 1-2

[22] ANÓNIMO (1957): Editorial. En Cuaresma. Jiloca, 64, 1 abril, 1

[23] ANÓNIMO (1957): Christum regem adoremus. Solemnísima vigilia de propaganda organizada por la Sección adoradora nocturna de Calamocha en Navarrete del Río. Jiloca, 65, 8 abril, 2

[24] EL CORRESPONSAL (1957): Torrelacárcel en misiones. Jiloca, 66, 15 abril, 2

[25] SANCHO, Mariano (1957): Este es Monreal … Cada año en peregrinación a la Virgen de la Carrasca (Blancas). Jiloca, 69, 7 mayo, 1

[26] ANÓNIMO (1957): Fiestas en honor a San Isidro en Calamocha. Jiloca, 71, 21 mayo, 1

[27] F.S.P. (1957): Noticiario monrealense. Jiloca, 71, 21 mayo, 1

[28] J.S. (1957): Peregrinación a Herrera. Sana tradición del pueblo de Lanzuela. Jiloca, 74, 11 junio, 2

[29] ESPAÑOL, Luis (1957): Pozuel del Campo [comuniones, romería]. Jiloca, 75, 18 junio, 2

[30] EL CORRESPONSAL (1957): Desde Cucalón. Jiloca, 77, 2 julio, 1

[31] A.J. (1957): Caminreal honra a su patrona Nuestra Señora de las Cuevas. Jiloca, 87, 17 septiembre, 2

[32] ANÓNIMO (1957): Elección de abadesa en el Convento de las monjas concepcionistas franciscanas, en Calamocha. Jiloca, 89, 1 octubre, 1

[33] ANÓNIMO (1957): Mosén Feliciano Nuez, coadjutor y director de la Tómbola parroquial, habla para los lectores de Jiloca. Jiloca, 92, 22 octubre, 1-2

[34] EL CORRESPONSAL (1957): Desde Barrachina. Primera misa. Jiloca, 92, 22 octubre, 2

[35] ANÓNIMO (1957): Actividades religiosas. Jiloca, 95, 12 noviembre, 2

[36] USERO, Juan Antonio (1958): El sacerdote de Bello ha fundado en este pueblo un centro recreativo cultural. Jiloca, 110, 25 febrero, 1-2

[37] ANÓNIMO (1958): Notas locales. Jiloca, 119, 29 abril, 1-2

[38] CHAVARRÍAS, R. (1958): Desde Olalla. Jiloca, 120, 6 mayo, 1-2

[39] B.L. (1958): Tornos a la Inmaculada. Jiloca, 122, 20 mayo, 1-2

[40] SANMOTER (1958): Desde Tornos. Santa visita pastoral. Jiloca, 124, 3 junio, 1

[41] EL CORRESPONSAL (1958): Visita pastoral en Castejón de Tornos. Jiloca, 125, 10 junio, 1-2

[42] MONTERO MONTALAR, José (1958): Desde Santa Eulalia. Inauguración de una capilla en la barriada de la Azucarera. Jiloca, 125, 10 junio, 2

[43] ESPAÑOL, Luis (1958): Santa visita pastoral en Pozuel del Campo. Jiloca, 126, 17 junio, 2

[44] CORRESPONSAL (1958): Desde Torrelosnegros. Jiloca, 127, 24 junio, 1-2

[45] ESPAÑOL, Luis (1958): Desde Pozuel del Campo. Primera misa solemne. Jiloca, 127, 24 junio, 1-2

[46] ASÁNDEZ, José A. (1958): Desde Monreal. Despedida de don Mariano Sancho Andreu. Jiloca, 133, 5 agosto, 1-2

[47] OIVATCO OZNARI (1958): Desde Villarquemado. Alegría y misa nueva. Jiloca, 136, 26 agosto, 1-2

[48] CORRESPONSAL (1958): Caminreal celebra la festividad de Santa Lucía. Jiloca, 152, 16 diciembre, 2

[49] ACIRÓN ROYO, Ricardo (1959): Emotiva proyección misional. La voz del padre Jesús Navarro, para todos los vecinos. Jiloca, 155, 6 enero, 2

[50] ARPA ROMERO, Antonio (1959): Primera misa en Caminreal. Las calles se engalanaron de colgaduras en honor del Rvdo. Mosén Antonio Lucia Polo. Jiloca, 168, 7 abril, 1-2

[51] BETO (1959): Monreal tiene un nuevo sacerdote. Jiloca, 168, 7 abril, 1-2

[52] EL CORRESPONSAL (1959): Obtuvo un gran éxito la Semana de orientación católica en Caminreal. Cursillos prematrimoniales y Ejercicios espirituales. Jiloca, 168, 7 abril, 2

[53] ARPA ROMERO, Antonio (1959): El Excmo. y Rvmo. Fr. León Villuendas Polo, obispo de Teruel, bendice las obras de reconstrucción de la iglesia parroquial de Torrijo. Jiloca, 174, 19 mayo, 1

[54] ANRANLA (1959): El Poyo, en fiestas. Jiloca, 175, 26 mayo, 2


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