Marcos Laínez Hernando en Calamocha
Category:Actividades culturales,Biblioteca electrónicaWarning: Trying to access array offset on value of type bool in /srv/vhost/xiloca.org/home/html/espacio/wp-content/plugins/wp-social-sharing/includes/class-public.php on line 81
El Ayuntamiento de Calamocha y el Centro de Estudios del Jiloca rescatan un antiguo libro sobre química que será presentado el próximo domingo 1 de noviembre a las 7,30 de la tarde en el salón del Recinto Ferial de Calamocha.
La obra en cuestión es “Reflexiones sobre la combinación y el compuesto químico” y está escrita por el humanista y científico calamochino Marcos Laínez Hernando y editada en 1886. Es una trascripción del discurso leído en la apertura anual de los estudios de la Real y Pontificia Universidad de Santo Tomás de Manila, en Filipinas, donde Laínez fue rector dominico y catedrático de química.
El Centro de Estudios del Jiloca abordó la edición de esta obra con la intención de recuperar la memoria de este fraile calamochino y como resultado del interés por distintos estudios de botánicos aragoneses realizados en la Universidad de Manila, investigación en la que trabaja el antiguo presidente del CEJ José María de Jaime desde su puesto de profesor de la Universidad San Pablo CEU Cardenal Herrera. La obra se recuperó de la primera edición realizada en 1886 por la propia Universidad en el Establecimiento Tipográfico del Colegio de Santo Tomás a cargo de don Gervasio Memije. Durante años el Centro de Estudios del Jiloca ha buscado este Discurso en las principales bibliotecas españolas y dominicas, siempre con resultado negativo, hasta localizarlo en la misma Universidad de Manila que finalmente envió una copia.
El libro consta de 78 páginas con varias tablas o cuadros sinópticos y tiene la estructura característica de las conferencias de inauguración de los cursos académicos en las universidades españolas, es decir una lección magistral. El texto se estructura en seis apartados que carecen de título y está plagado de citas científicas así como de notas a pie de página e interesantes referencias bibliográficas.
Marcos Laínez Hernando
Nacido en abril de 1851 en Calamocha Marcos Laínez Hernando tomó los hábitos de la orden de Santo Domingo en noviembre de 1866. Estando en la ciudad de Ocaña estudiando Teología fue reclamado desde la Provincia del Santísimo Rosario de Filipinas para acudir a Manila con la misión de difundir la espiritualidad cristiana en las islas.
El 31 de marzo de 1872 salió del convento y en mayo de ese mismo año llegó a la bahía de Manila donde concluyó sus cursos académicos con toda brillantez, y se preparó para recibir las órdenes del sacerdocio.
Las excelentes condiciones intelectuales del calamochino, no sólo en el ámbito de la Filosofía y de las Ciencias teológicas, sino también en el de las Matemáticas, Física y Química unido a la carencia de buenos profesores en las facultades de ultramar, le indicaron la conveniencia de estudiar en la Universidad madrileña la carrera de ciencias, cosa que hizo con notable aprovechamiento en estos años donde tuvo importantes catedráticos españoles como maestros.
En posesión del nuevo título regresó a Manila a principios de agosto de 1884, asignándolo a la Universidad de Santo Tomas de Aquino y haciéndose cargo de la cátedra de química de la Facultad de Medicina y de Farmacia.
Laínez siempre mantuvo el cariño hacia su pueblo y junto con los dominicos calamochinos que con él estaban entonces en Filipinas, P. Santiago Roy Jordán, P. Manuel Moreno Sebastián y P. Joaquín López Fortea, regalaron a sus paisanos la bella imagen de la Virgen del Rosario, de honda devoción en toda la comarca del Jiloca, y que a su vez era la titular de la Provincia dominicana donde estos buenos frailes desarrollaron la mayor parte de sus trabajos apostólicos y académicos.